Mi segundo primer dia de la Madre

Este domingo es el dia de la Madre. Y justo hoy, a estas horas, estaba en el paritorio empujando para que Pollito viniera al mundo. Como todas las que ya han sido madres, es un momento confuso, te acuerdas de unas cosas y otras te las tienen que recordar. Yo recuerdo que estaba animada, con dolores, pero animada, bromeando con las matronas con que queria comer un bigmac con patatas deluxe y un helado, que me lo habia ganado.

Pero no, esa noche cené lo que me pusieron alli, aunque tras 24 horas sin comer, el zumito de melocoton (lo odio) y la cena insulsa me supo a gloria.

Digo que para mi es mi primer dia de la madre porque el del año pasado, con un ser de apenas 4 dias, dolorida, cansada, con la familia metida en casa y sin saber manejar la situación, no me sentía todavia una madre al uso, de las que salen en las fotos y publicidades de las marcas que quieren que compremos sus productos para regalárselos a mama.

Pero hoy, aprovechando que Pollito esta durmiendo su siesta mañanera, no sin antes gatearse toda la casa, abrir varias veces la lavadora, coger el teléfono, los mandos de la tele, desayunar, comer tetita, quitarse los zapatos y demás monerias, me he parado a pensar y a hacer repaso de este año.

Si, un año ya, un año durmiendo en estado de alerta, o durmiendo con un bebe encima o su cabeza clavada en mis riñones, o directamente sin dormir; un año saliendo de casa como si me fuera a hacer las américas, aunque sea a comprar el pan; un año en el que recojo mas comida del suelo de la que hay en el plato; un año en que ir a comprar ropa es no ver nada para mi y todo para él. En definitiva, un año que ha pasado volando y que no olvidaré.

Aunque pretendas que tu vida siga igual, ya sabes que no. Y eso que yo no he dejado de salir, ir o venir por él. Seguimos haciéndonos nuestros viajes de 4 horas para ver a la familia ( y aguanta como un campeón), salimos a comer, a pasear, de tiendas…lo unico que hemos añadido a la rutina es el ir al parque, que, como a todos, le encanta, y luego sacamos arena hasta del pañal.

No se si seré la mejor madre del mundo, ni mucho menos. Pero me siento orgullosa de ser como soy, de darle todos los besos y abrazos del mundo, de cogerlo y llevarlo a mi cama cuando no puede dormir en su cuna, de cantarle, bailar, tirarme al suelo con el y hacerlo reir simplemente botando una pelota. Tambien cuando me desespera un poco porque esta cansado, quiere estar en brazos conmigo y yo tengo que ir al baño ( el resto de cosas he aprendido que pueden esperar).

Asi que yo creo que como premio a este segundo Primer dia de la Madre, el domingo pedire ir a comerme un Bigmac con patatas Deluxe…y un helado de postre.